martes, 9 de abril de 2013

Semanasantero (y fin)

¡Hola a todos!

Termino de contaros mis aventuras en Úbeda esta pasada Semana Santa. Menos mal que al final hizo bueno, uno o dos días, lo suficiente como para salir un ratico de paseo y ver algo de calle.

Así tuve la excusa para pedirle al abuelo Pedro que me comprara un tambor. Yo para ser feliz quiero un tambor.

¡Y ahí estaban los penitentes! Con sus trompetas y sus tambores, parrún, parrún, parrún. Y yo podía seguirles el paso con el mío.


¡Estaba poco contento yo, con mi tambor! ¡Ja, ja, ja!


Para el año que viene, que ya estará el Hermanito grande, a él le compramos una trompeta y ya tenemos media procesión hecha entre los dos. Claro que sí.


Y, para remate, un rato antes de irnos ya de vuelta a casa, el abuelo y yo nos encontramos... ¡un Pony!


¡Esto sí que mola! ¡Mirad qué bonito y qué suave!


Así que al final se puede decir que no aprovechamos del todo mal la Semana Santa de este año. El año que viene, ¡Dios dirá!

Saludotes a todos y hasta otro día.

1 comentario:

  1. Que suerte! un pony!! el sueño de todo niño cumplido en SS!

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