martes, 12 de marzo de 2013

Mi casa, teléfono

¡Hola a todos!

Aquí seguimos, recuperando momentos de antaño, y poniéndonos al día. ¿La salud? Bien, gracias.

Corren rumores por ahí de que a mí no me gusta hablar por teléfono.


¡Infamias! ¡Calumnias! ¡Insidias!


Yo soy un estupendo interlocutor. Lo único que pasa es que a veces me pilláis ocupado. Comiendo, viendo la tele, mirando las musarañas... esas cosas. Y o no estoy de humor para charlas, o no considero que haya nada trascendente que contar en una conversación.


Pero me gusta el teléfono y me encanta mantener largas y entretenidas conversaciones con quien toque.


Sin ir más lejos, el otro día le di lo suyo y lo del pulpo a un señor que llamaba a horas intempestivas, mientras Mami estaba ocupada y Papi atendía al hermanito. Así que me tocó a mí tratar con él. No sé qué me contaba de unas compañías o qué. Si mejor compañía que la que yo tengo en casa no voy a encontrar.

Pero eso sí, respeto y atención, lo primero. Yo lo traté lo mejor que supe, y me despedí de él con mi cariño habitual, con un "Adiós, te quiero mucho ". Lo último era un beso, claro.

Así que ya sabéis, no hagáis caso de las habladurías.

Besos para todos y hasta pronto.

1 comentario:

  1. Rumores... rumores... es que el teléfono es para cosas realmente importantes y en estos tiempos modernos, Ángel está más inclinado por otros medios de comunicación :)

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