viernes, 15 de octubre de 2010

Motorizado (II)

¡Hola a todos!

¿Verdad que os dejé ayer intrigados con lo de la moto? ¿Verdad que sí?

Son las maldades de Papi, que a veces se me pegan, lo siento, ji, ji, ji.


Pues en realidad el misterio no es más que cómo, el pasado mes de agosto, en la semanilla que pasamos en Úbeda, recibí un regalo superchulérico de la vida.

¡Esta pedazo de moto de paseo!


¿A que mola un montón? Le tenemos que dar las gracias a nuestro tito JuanRa de Úbeda, que es más apañao que las pesetas rubias, más chulo que un ocho y más tierno que un ochio con morcilla. ¡Ñam! ¡Muchas gracias, tito JuanRa!


Y, bueno, todavía no me llegan los pies al suelo si me monto en ella, así que me tengo que conformar con ir empujándola o arrastrándola, lo cual me encanta. ¡Teníais que ver la ilusión que me hizo cuando me la trajeron! ¡De momento me puse como loco a jugar con ella!


Cuando ya pueda ir montado sobre la moto, va a ser genial. ¡Pedrosa, Lorenzo, cuidadito conmigo!


Por ahora, me conformo con una de las cosas que más me gustan también. Jugar sólo con las ruedas. Así es como si fuera mecánico, como el abuelo Pedro, y arreglara la moto. ¡Anda que no mola eso también!

¡Y mirad al tito Miguel Ángel, qué bien que se lo pasa conmigo!


Desde luego, ha sido un verano para recordar, de lo mucho que me he divertido.

¡Ah! Y antes de despedirme, no os olvidéis de que hoy es el Santo de Mami, así que ya estáis tardando todos en correr y felicitarla.

 ¡¡Feliz Santo, Mami!!

¡Besotes para todas y todos!

1 comentario:

  1. Que bien le sienta ese "peacho" de moto. Verás cuando pueda impulsarse con los pies...pole position segura!!!

    Un beso a los tres.

    Juanra.

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