jueves, 28 de octubre de 2010

¡¡Fiestaaaa!!

¡Hola a todos!

Si ayer os contaba lo importante que es tener un momento y un lugar para el orden, hoy la intención es contaros que también hay que saber cuándo divertirse y pasarlo bien (aunque que conste que ordenando también se lo puede pasar uno en grande).

Aquí estamos Papi yo, el pasado verano, cuando nos fuimos a celebrar la boda de una prima de Mami.


Se pensaban ellos que no iba a divertirme, o que me iba a aburrir y pasarlo mal, porque soy muy chico.

¡Qué va!

¿Sabéis lo que os digo? ¡¡Que vivan las fiestas y los convites!!


Sin duda, son las mejores ocasiones para pasar unos ratos divertidos en compañía de familia y amigos. Y si no puede ser en compañía, pues con quien haga falta. Yo me lo pasé muy bien, como podéis comprobar.


Y, pese a lo que pueda parecer, y Mami y Papi son testigos de ello, todo el tiempo que estuve en el banquete mantuve un comportamiento ejemplar. Porque, ojo, irse de fiesta y pasarlo bien no quiere decir que uno tenga que estar todo el rato haciendo travesuras, sin hacer caso de lo que le dicen sus papis, ¿eh?


Hay que ser un niño bueno, ante todo. Mirad aquí Papi la cara que pone, como resignado. Es que a Papi no le gustan tanto las fiestas como a mí.


Jo, Papi, pues anda que no te queda nada por pasar. ¡Ale, a divertirse!

Y para fiestas, las que tenemos planeadas para el fin de semana. Ya os contaré a la vuelta, ya...

Abrazos y besos.

1 comentario:

  1. No le gusta na un sarao a BabyHor!! jajaja... que está contando los dientes del tenedor?? que pelonchi...

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