lunes, 11 de octubre de 2010

Celebrando el Santo

Pues quedamos el pasado lunes en que os iba a contar qué tal había ido mi segundo Santo, y al final, pues nada. Lo siento, es que se nos junta todo y luego pasa lo que pasa.

Pero como nunca es tarde si la dicha es buena, aquí os hago un breve resumen.

Nos fuimos para Úbeda (además, allí era la Feria, aunque, sniffs, entre unas cosas y otras no pude visitarla, jo...), y el día de mi Santo en cuestión vinieron los titos Carmen y Juan desde Córdoba para celebrarlo.

¿Quién iba a pensar que me habían traído un regalo?

Con un envoltorio que traía superchulérico, de papel rojo brillante.

¿Y qué creeis que contenía? Pues nada más y nada menos que un chandal alucinante.

¡Guau! ¡Me encantó muchísimo! Y me viene de perita, ahora que ya vuelve el frío, que me estaba quedando sin ropa de mi talla.

¡Anda que no molan ni nada mis titos! ¡Así cualquiera! Que sepáis que ya lo he estrenado y que me encanta, y que pienso aprovecharlo todo lo que pueda.

Y ahí no quedó la cosa. Al día siguiente, el domingo, el abuelito Pedro nos invitó a comer en un restaurante, donde prolongamos la celebración.

Yo me puse supercontento, no era para menos. ¿Queréis mi sonrisa del lunes? A ver qué os parece ésta.

Y aquí, con mi pose molona, ¿verdad que rompo la pana?

No es de extrañar que, después de ese fin de semana tan intenso, acabara destrozado. Esa misma tarde nos volvíamos para Granada y, la verdad, es que ni me enteré.

¡Pero qué recuerdos más bonitos que me traje conmigo!

¡Feliz semana, y besos a todas y todos!

3 comentarios:

  1. Anda que no esta guapo con el chandal... wowow

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  2. Está guapo se ponga lo que se ponga!! Ole mi pelón!

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  3. Está precioso el tío. ¡Qué mayor! Como pasa el tiempo :-(

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