miércoles, 29 de septiembre de 2010

¡A Tope!

¡Hola a todos!

Dice Papi que ya va siendo hora de que me culturice, así que me está procurando lectura de la buena.
De ahora en adelante, alternaremos mis cuentos con otros cuentos que hacen unos amigos, un poco locos, de Papi.

Se llaman "Malavida", pero de malo no tienen nada, o al menos así me lo parece a mí. Son de unos amigos que tiene Papi en Zaragoza, muy graciosos.


Aunque debo reconocer que hay algunas historias que no las entiendo bien, menos mal que tengo a Papi cerca para que me las explique él. Dice que, al terminar cada historia, tengo que decir: "¡A Tope!".

Papi dice que además es un ejercicio para que aprenda, no ya sólo a leer, sino a cuidar bien los libros. Yo le hago caso, los abro y los hojeo con mucha atención y cuidado.

También me ha enseñado estos otros cuentos, que se llaman "Pardillos", y que van como de una serie que echaban por la tele.

Yo todavía no veo series complicadas por la tele, otro día hablaremos de eso, así que me vienen muy bien para enterarme mejor de la historia. Yo ya me voy fijando en los dibujos, por lo pronto.


Me encanta que Papi juegue conmigo y me vaya enseñando estas cosas tan divertidas.

Besotes para todos.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Coco-coco-coco-cocodrilo!!

¡Hola a todos!

¡Ya estamos otra vez a lunes! Y traigo más sonrisas, más de las que tengo. Y es que a mí también me hacen falta sonrisas, no os vayáis a pensar. La vuelta al cole está siendo un pelín más dura de lo que pensaba.

Y es que claro, todo el verano de pingo con Mami y Papi, que si p'arriba que si p'abajo... que si ahora nos vamos a Úbeda, que si ahora nos volvemos a Granada... Me lo he pasado tan bien con ellos, que ahora me cuesta un poquito separarme de ellos por las mañanas, cuando me quedo en la guardería.

Que sí, que allí también me lo paso dabuten, con las "seños", con mis amiguitos... Todo el rato jugando y riendo... Pero cuando llego me da una pena dejar solos a Mami y a Papi... Yo también necesito sonrisas.

Éstas fotos son de agosto pasado, de la semana que pasamos en Úbeda cuidando de la casa de los abuelos, mientras ellos estaban de vacaciones por ahí.

Jugaba mucho con un cocodrilo que... ¡Madre mía! ¡Qué miedo les daba a Mami y a Papi! ¡Qué chillidos de horror y pavor se les escapaban!

Yo salía corriendo detrás de ellos para explicarles que no, que no había que tener miedo, que era sólo un cocodrilo de goma... pero nada.


Pero qué risas nos echábamos, eso sí.

Bueno, feliz inicio de semana a todos. ¡Besos!

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Comunicados en la distancia

¡Hola a todos!

Hoy está Papi liadillo, con el trabajo y demás, así que casi no lo veo en todo el día, hasta que vuelve por la tarde a casa.

Bueno, lo de que no lo veo es un decir porque siempre hay formas.

Qué buen invento éste del messenger, que te deja hablar con Papi cuando está lejos. Y hasta lo ves y lo oyes y todo.

Es que yo soy un niño muy moderno, que está a la última en tecnología, ¿eh?

Besotes.

lunes, 20 de septiembre de 2010

Así fue mi primer día de playa

Hola a todos, guapas y guapos.

Ya estamos en otra semana más. Hay que ver cómo pasa el tiempo. Si parece que fue ayer el día en el que visité la playa por primera vez.

Bueno, ya el año pasado, cuando estuvimos en Lisboa, vimos algo que parecía la playa. Se acababa la tierra, se veía el mar a continuación pero... no, no era lo mismo. Definitivamente no.

Sin embargo, este año sí que nos lo montamos a lo grande. Un día, a principios de agosto, nos líamos la manta a la cabeza, nos hicimos con una sombrilla, nos pertrechamos de víveres, y nos fuimos para Almuñécar.

Hacía mucho calor, así que era muy importante estar bien hidratado.

Y el día se presentaba animado, así que acumulamos energía.

Antes de irnos a la playa, Papi nos llevó al Acuario. Teníamos una oferta de entradas y nos pareció la oportunidad ideal para ver un montón de peces chulos.

Yo me lo pasé en grande, viéndolos a través de las peceras. Y corriendo de un lado para otro. Hay que ver lo chulo que es esto.

El año que viene, a ver si venimos otra vez. Que en esta ocasión estaba todo muy oscuro y no lo pude ver del todo bien.

Después, ya sí, nos buscamos un rinconcillo chulo en la playa. De eso no tenemos fotos, porque el canalla de Papi decía que no se atrevía a sacar el móvil allí, no fuera que se le perdiese o se le estropease o algo. Qué cobardica.

Pero bueno, ya os lo cuento yo.

¡¡Me lo pasé bomba!!

Qué barbaridad. Mami y Papi se pensaban que me iba a dar susto, todas esas olas yendo y viniendo, y el chorreo del agua tan fría, o lo incómodo de la arena que se te mete por todas partes (doy fe)... ¡Pues no! ¡Qué bien me lo pasé! ¡Qué risas! ¡Qué divertido eso del agua que ahora viene, ahora se va, ahora vuelve a venir... Casi, casi, Mami y Papi me tuvieron que sujetar más de una vez para que no me tirara de cabeza al agua.

Menudo día de playa que echamos. Qué bien aprovechado. Cuando ya caía la tarde, decidimos asearnos un poco, quitarnos toda la sal y arena que buenamente pudimos, e irnos a dar un paseo por la zona para hacer hora antes de la cena.

A mí, que me sobraba energía todavía, no me podían tener en la silleta, tenía que conducirla yo. Es que eso me encanta.

Bueno, confieso que luego ya sí, que me entró el cansancio de nadar y andar, y que tener la silleta nos vino muy bien. Eso sí, había un montón de cosas chulas por ver en el paseo, así que no me perdí ni una.

Hace una semana y pico volví a bajar con Mami a la playa. Esta vez no pudo ir Papi porque tenía que trabajar, pero nos lo pasamos muy bien igualmente.

Este fin de semana hubiéramos ido también, ya todos, pero al final como estaba el tiempo regulero, se fastidió la cosa. Lo dejaremos para otra ocasión, tranquilos.

¡¡Y es que esto de la playa es un invento fenomenal!!

Aquí os dejo mi historia, al tiempo que os deseo una feliz semana. ¡¡Feliz lunes!!

Besos a todas y todos.

martes, 14 de septiembre de 2010

Resumen de mi cumpleaños, cuatro meses después

¡Hola a todos!

Hoy es el cumpleaños de Mami, ¿sabéis? (¡Feliz cumpleaños, Mami!)

Vamos a ver si le preparamos algo especial, pero, mientras tanto, Papi ha caído en la cuenta de que aún no os había contado cómo me fue en mi primer cumpleaños. ¡Qué cosas tiene Papi! Ahora, cuatro meses después, va y me deja que os lo cuente...

Lo cierto es que nos lo pasamos pipa. La Tita Bárbara nos dejó prestado el castillo hinchable del que ya os hablé una vez, y lo montamos en la cochera de casa.

¡Qué divertido!



Invitamos a todos los amigos que pudimos. A nuestros vecinos Jesús, Eli, Lucía y Claudia... a las titas Marta y Bárbara... Por supuesto, a la tita Paqui Loli... Y hasta vinieron expresamente desde Úbeda la abuelita Petri y el tito Migue. Menudo fiestón montamos. ¡Qué merienda más rica!

En la guardería, también me preparaon una fiesta especial. Hasta me hicieron un gorro especial de cumpleañero. Y es que ese día, ¡yo era el Rey! Ji, ji, ji.


Preparamos una fiesta super chula, con platos y vasos de colores, globos... un montón de golosinas y dulces para merendar... ¡Qué bien nos lo pasamos!

Y, claro, una tarta super rica que hizo Mami, con mi primera velita de cumpleañero. ¡Y lo bien que nos lo pasamos soplándola! ¡Y comiéndonos la tarta después!

Bueno, pues con un poco de retraso, pero aquí ha estado el resumen de lo que nos divertimos en mi primer cumpleaños. El año que viene, más y mejor.

¡Besos para todos!

lunes, 13 de septiembre de 2010

En el jardín de la Tita Bárbara

¡Uoooh, uoohh, uooohh! ¡Ya estamos a lunes otra vez!

Se nos ha ido un poco el santo al cielo porque como estamos en Úbeda, visitando a los abuelos, pues no puede Papi estar tan pendiente del Internet. Bueno, eso dice él.

El caso es que hoy venía a contaros algunas de mis peripecias en casa de la Tita Bárbara. Como tiene una casa tan grande y tan chula en el campo, con un jardín así de grande, donde poder corretear y juguetear los niños como yo, pues hemos ido muchas veces a hacerle visitas.

Uno de estos días del verano pasado aproveché para jugar en la arena, en un neumático de tractor que tienen lleno, esperando a que lleguen sus sobrinos para jarruchear. Y a mí me deja también, ji, ji, ji.

Como hacía calor, pues podía ponerme en cueros, que no pasaba nada. Y tan fresquito que estaba.

Claro que lo mejor, por descontado, sigue siendo el columpio.

Me lo paso bomba, ja, ja, ja.

Así que, nada, con estos buenos recuerdos, os invito a que comencéis la semana de la mejor forma posible.
¿Qué? ¿Qué pasa? ¿Que falta qué? ¡Ah, claro!

¡La Sonrisa! ¡La Sonrisa de los Lunes!

Muchos besos para todos y todas.

lunes, 6 de septiembre de 2010

En el coche de Papá...

¡Anda! ¡Hola!

¿Ya es lunes otra vez?

Es que con esto de las vacaciones anda uno algo despistado y desorientado con las fechas... Para mí todo el día es de fiesta. Comer, dormir, salir de paseo con los papis...

Este verano hemos aprovechando muchos días para irnos al centro comercial más cercano, aprovechando los calores de la tarde. Claro, como allí dentro se está fresquito y hay muchas cosas para jugar y divertirse.

Como los cochecitos que colocan en las esquinas. Qué bien me lo paso montándome en ellos, con sus luces de colores, sus sonidos...

Lo que no sé aún es para qué sirve una ranurita que tienen casi todos los cochecitos éstos. Papi aún no me lo quiere explicar... no sé por qué será...

Pero no me importa, porque yo me lo paso pipa igual.

Y con esta sonrisa lunesera os deseo un buen inicio de semana.

Besotes.

domingo, 5 de septiembre de 2010

Estos calores (III): De paseo por el parque

Hola a todos,

Seguimos con el monotema de los calores que hemos pasado este verano.

Es que no se podía ni salir a la calle, hasta que no se iba un poquito el Sol. ¡Qué rollo!

Menos mal que, al final de la tarde, siempre podíamos aprovechar para dar un paseíco. Y con suerte, si nos daba tiempo, nos íbamos al parque de al lado. ¡Mirad qué bien me lo paso en el tobogán con Mami!

Claro que no siempre podíamos ir todos. Al inicio de verano, Mami aún estaba estudiando como loca, la pobre, y le venía bien que la dejáramos descansar un poquito. Así que nos íbamos por ahí sólo Papi y yo.

Aquí estamos preparándonos para el paseo, todo dispuestos.

Tengo que confesar que algunas de estas fotos ya tienen su tiempo, de principios de verano, como ya decía. Fijáos que, por entonces, Papi aún llevaba barba y todo, aún la podía aguantar (con el calor ya no).

Y yo pongo esta cara porque los paseos me los tomo muy en serio, ojo.

Lo chulo del parque que tenemos cerca es que tiene un montón de cosas, aparte de los columpios. Como los patos.
Los patos son muy divertidos. Hacen "cua, cua", y les puedes llevar comida, como galletas, gusanitos... Siempre que yo quiera compartirlos con ellos, por supuesto.


Son realmente chulos. Y resultaba un alivio poder salir de paseo e ir a visitarlos.

Continuaremos los próximos días con nuevas y refrescantes ideas para combatir el calor.

Besotes a todos.

jueves, 2 de septiembre de 2010

Estos calores (II): Atención al detalle

Hola de nuevo a todos y todas.

Como os venía contando ayer, este verano ha sido achicharrante de calor. Es que no se podía salir a la calle hasta bien tarde, de ahí que haya aprovechado para trasnochar un montón (ji, ji, ji), o para echarme unas siestas de campeonato, como ya os mostré ayer.

Pero claro, no voy a tirarme todo el día durmiendo, por mucho que a Mami y Papi les gustara que les dejara descansar. Así que se las tienen que ingeniar para entretenerme hasta que llega la hora del paseo. ¡Sí, el paseo! ¡A la calle! ¡Me encanta!

Ahora que ya soy mayor y que me entero más de las cosas (quiero decir, yo siempre me he enterado muy bien de todo, lo que pasa es que hasta ahora Mami y Papi no se daban cuenta, eran ellos los que no se enteraban), me gusta que me pongan cosas chulas en la tele.

Me quedo muy atento mirando los dibujos. Me encanta Bob Esponja, ji, ji. Además lo echan casi todo el rato.

Estoy super pendiente de la tele si me gusta lo que sale.

Pero que muy pendiente. Aunque sólo un rato. Si además cantan o aplauden, no puedo estar mucho rato quieto, y me tengo que poner a bailar y saltar yo también.

Y cuando estoy de visita, pues lo mismo. Si me ponen dibus chulos, me porto muy bien para poder verlos tranquilos. ¿Sabéis unos que ahora me gustan mucho? Pues son éstos de "Cars". Qué chulos los coches, ¿verdad?

El otro día es que estuvimos de visita en casa del tito David y me los puso en su super pantalla gigante de cine.

Mami dice que no es bueno que pase tanto rato viendo la tele, pero lo cierto es que, hasta que salimos de paseo, a poco más podemos jugar encerrados en casa.

Pero no os preocupéis, que no se me va a quedar cara de tonto. En próximas entregas os contaré qué más cosas hemos estado haciendo este verano para combatir el calorín.

Muchos besos.